domingo, 5 de mayo de 2013

¿Cómo afecta la glucosa elevada en sangre al organismo?


Se tiene evidencia de que el daño en los órganos de los pacientes diabéticos está ligado estrechamente a cantidades elevadas de glucosa en sangre, principalmente en los vasos pequeños (venas y arterias de la microcirculación); así, al circular la sangre, cargada con carbohidratos, éstos tapan los conductos y provocan daño crónico; por consiguiente, se presenta mala circulación.


Al paso del tiempo, y sin que el paciente se dé cuenta, el daño es cada vez mayor, de tal modo que afecta al corazón (infartos, angina de pecho), produce presión alta (hipertensión arterial), daña a los riñones (nefropatía diabética), causa insuficiencia renal y ceguera (retinopatía diabética y cataratas prematuras), propicia mala circulación, principalmente en las piernas (insuficiencia vascular periférica), a tal grado que, en casos graves, requieren amputación parcial o total de extremidades afectadas. Todo ese daño causa una muerte temprana.



Es recomendable que el paciente con diabetes mantenga el mayor tiempo posible normales sus niveles de glucosa, su envejecimiento será igual al de una persona sana; por ello el objetivo de todo diabético es mantener sus niveles de glucemia (glucosa en sangre), dentro de lo aceptable: 
  • En ayunas, 60 a 120 mg/dl (aceptable) o 70-100 mg/dl (ideal).
  • Una hora después de comer, 160 a 200 mg/dl (aceptable) o 140-160 mg/dl (ideal).
  • A las 3 de la mañana, más de 65 mg/dl (aceptable e ideal).

Si usted es un paciente diabético, ¡Ánimo!, visite a su médico y lleve un control sobre su diabetes, aclare las dudas que tenga, realice ejercicio diario, mantenga y cuide sus niveles de glucosa en sangre con ayuda de un glucómetro, lleve una dieta adecuada, mantenga un cuidado general de su salud, evite estresarse. ¡Ánimo!, ¡Ánimo!, ¡Ánimo!, se trata de una solución radical.